domingo, 14 de febrero de 2016

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Tenías puesto a Roxy Music, Era viernes, yo estaba más candente y asustada que nunca. No por el fuego, sino por mis latidos. Yo te amaba desde hacía mucho tiempo, pero nunca me atreví a decírtelo.

Me dijiste que si quería ser tu novia.

Yo te dije que sí, y en realidad supe que le estaba diciendo que sí a la oportunidad de ser feliz en este mundo, pues una cosa es anhelar amando y la otra es amar creyendo en lo que ocurre. Yo te dije que sí, y quise llamarme hace tres años, cuando reparé en tu olor por primera vez y se me erizó el corazón: llegó el amor, Marlén. Tú sabías que lo estabas esperando.

Desde que llegaste, mi mundo tiene magia. Le has devuelto ese brillo a mi vida. ¿Sabes de dónde viene? De la inocencia que da la gracia del amor.

Por primera vez giro sin temor a caer. Quiero ser la mujer de tu vida.

Te amo, Jesús Guerra. Gracias por todos estos insuperables, mágicos, bellísimos días. Feliz 14 de febrero.

lunes, 8 de febrero de 2016

Enséñame a querer, te dije. Tu cuerpo se inclinó hacia el mío, tus días le otorgaron validez a mi memoria, tan gastada, tan penitente. Tus latidos hicieron la música que eliminó mis silencios. Me enseñaste a amarme. Me enseñaste a alabarte. Me enseñaste a amarte y perdonaste mis fantasmas. Enséñame a decirlo al mundo sin decírselo.

Aquí estoy, con el corazón abierto.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Oigo de ti la fuente de todos los signos
su fuerza que sublima los latidos
su espacio que me arranca la risa.

Eres mi palabra y mi fuego
eres el sonido que yergue mi osamenta.

Oigo de ti la ternura de la noche en febrero
y miro en ti las alturas perfumadas de estrellas

sábado, 30 de enero de 2016

Te miro pasar por entre los muros del sueño y eres niño y agua, salvaje niebla y diente león, un puñado de estrellas vírgenes a punto del desfogue en los campos de lirios, ranitas y nardos que se saben mejor que ninguno la canción de ti cuando fuiste nada y luego estallaron los planetas. 

Te oigo romper eslabones metálicos mientras subes con tus manos todas el éter y le das fuego a los héroes mendicantes y pan a los tiranos recordados en urnas divinas. 

Te siento mirarte a ti dentro de ti y fuera de ti mismo, budista nato y guionista de cómics de alter tiempos deliciosos que se me lanzan a los dedos y me obligan a decir que sí, moriría por velar tus párpados viajantes cuando duermes que eres sueño. 


El mío y el primero. 

jueves, 17 de diciembre de 2015

Mientras te hago la cena, descubro la magia de la materia. Todo esto antes era materia virgen, cruda. Se diría que desgastada. Pero apenas comienza el fuego, y el color se exacerba en los ingredientes.

Eres el puente para mis desvaríos y reflexiones. Eso pasa cuando estás enamorada: te fijas en las cosas mínimas que antes no tenían importancia. Como el valor de la llama baja para calentar a fuego lento lo que será un manjar.

Así son las cosas bellas: se sellan (como el atún) a fuego lento. Como los besos de los amantes que se reencuentran en cada vida, como las soldaduras de las puertas de las cajas fuertes.

Te amo, Gracias por dejar experimentar contigo los sabores.

Eres mi sabrosaeador favorito.

Felices cinco primeros meses.